Bolívar Ciprián, cuarto bate que no se para en la caja bateo

BOLIVAR CIPRIAN

SANTO DOMINGO. Con el rostro adornado por lágrimas de emoción, Bolívar Ciprián recibió un homenaje de parte de la junta directiva de los Tigres del Licey, equipo para el cual trabaja desde 1968 en diferentes puestos.

Laboró como encargado del club house desde 1992 hasta el 2010, en la actualidad tiene en su cargo la limpieza de los uniformes de los jugadores. “Eso es para que los peloteros se sientan bien y conformes”, expresa.

Ciprián fue reconocido por los azules en el marco de su aniversario 110, además tuvo el honor de hacer el primer lanzamiento teniendo como receptor al ex lanzador Juan Guzmán.

Llegó a los Tigres de la mano de José Francisco Arias (Cheché), ya fallecido, quien trabajó durante 51 años como masajista en el conjunto añil.

También es el hombre de confianza de varios expresidentes y gerentes generales que han pasado por la organización ganadora de 22 campeonatos.

“Yo he vivido muchísimas experiencias, tiempos buenos y malos, se goza y se sufre mucho. Los peloteros de antes eran muy distintos a los de ahora, ellos se entregaban al equipo”, afirma Ciprián.

Dice que tiene una buena relación con los jugadores: y que ha compartido fuera del terreno con Luis Castillo, Pedro Martínez y Emilio Bonifacio.

Bolívar no tiene hijos pero afirma que hay varios peloteros que los quiere y aconseja como si fueran sus retoños.

Bolívar Ciprián es oriundo de de la comunidad de El Limón Samaná.