Otra modalidad de los famosos NINI, NINI-NI, ni trabajo, ni estudios, ni aspiraciones.

Alberto.

Por Alberto Alvarez

alvarezlopezalberto@gmail.com

Durante los últimos años, hemos  escuchando sobre el término ¨nini¨ y lo que significa, estamos conscientes que según estudios, más del 34% de nuestros jóvenes no están involucrados en alguna actividad laboral, ni están intentando alcanzar algún grado académico.

Lo preocupante de esta situación es que tanto nivel de ocio a una edad productiva, implica que los jóvenes nunca puedan alcanzar un mejor nivel de vida, ni podrán aportar algo positivo a la sociedad. Difícilmente, un joven que su accionar del día a día sea prácticamente nulo, pueda conocer más allá de lo que su entorno inmediato le brinde.

Como decía la cortesana francesa Ninon de Lenclos, ¨Cuando tus sueños se han cumplido, es cuando has comprendido la riqueza la nuestra imaginación y  la pobreza de la realidad¨. En esta cita anterior, nos basamos para agregar un tercer ¨Ni¨. Cuando un joven no conoce no sueña, si no sueña no desea y si no desea no aspira a ¨ser alguien¨. ¿Cómo es posible que alguien pueda  ver cumplir sus sueños cuando es posible que no tenga alguno?

Resulta alarmante que las pocas aspiraciones que podría tener alguno de estos ¨ninis¨, puedan ser las menos adecuadas y las menos productivas para sí mismo o para nuestra sociedad. La vanidad supera por mucho el deseo de superación. Es casi un hecho que un ¨Nini¨ promedio aspire a algún aparato electrónico o una motocicleta, antes de siquiera pensar en  una profesión o un mejor estilo de vida.

 En ese mismo orden es muy probable que para cumplir con sus necesidades recurra a seguir las actuaciones de personas que no representan un buen ejemplo y  de más esta decir que son quienes estos jóvenes tienen más cerca en su diario vivir o como figuras a seguir.

Es necesario que se cree una política que fomente el primer empleo en la República Dominicana. Resulta peligroso para nuestras futuras generaciones tener tan alto nivel de inactividad. La capacitación debe ser el motor que estimule  un cambio  en la vida de nuestros jóvenes, quienes representan más del 34 por ciento de la población dominicana.

Las carreras técnicas son una muy buena opción para un cambio de forma de pensar. Si logramos que nuestra población más vulnerable aprenda algún oficio estaremos impulsando un mejor futuro para ellos y por ende para las poblaciones en las que ellos habitan.