Gobierno de Español se reúne de urgencia

MARIO RAJOY. ESPAÑA

MADRID. El gobierno de España se reunió el miércoles en Madrid para acordar una respuesta al anuncio del presidente de ejecutivo catalán de que seguirá adelante con la independencia de la adinerada región del noreste del país, avivando la peor crisis política nacional en décadas.

El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, que está previsto que comparezca por la tarde ante el parlamento estatal, presidió el consejo de ministros extraordinario, celebrado a puerta cerrada en el Palacio de la Moncloa, en las afueras de la capital española.

Carles Puigdemont, presidente de Cataluña, afirmó el martes en la noche que seguirá adelante con la secesión pero suspendió el proceso unas semanas para facilitar negociaciones. Sin embargo, el ejecutivo de Madrid ha dado pocos indicios de estar abierto al diálogo.

En un discurso muy esperado, Puigdemont señaló que la contundente victoria en el referendo secesionista del 1 de octubre da a su gobierno el mandato para implementar una ruptura con España anhelada durante siglos.

Pero acto seguido, el dirigente propuso al parlamento regional que suspendiese los efectos de la declaración para iniciar contactos y ayudar a reducir la tensión.

En su respuesta, España dijo que no aceptaba la declaración y que considera que la consulta secesionista y sus resultados no son válidos.

La vicepresidenta del gobierno central, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo que el líder catalán “no sabe dónde está, a dónde va ni con quién quiere ir” y que expuso a la región “a la mayor fractura, la mayor división y la mayor intranquilidad que han tenido en toda su historia”.

Una de las opciones del gobierno el miércoles podría ser la aplicación del Artículo 155 de la Constitución, que le permite tomar el control parcial o total de cualquiera de sus 17 regiones en caso de que incumplan con sus obligaciones legales. Esto comenzaría con una reunión del gabinete y una advertencia al gobierno regional para que se alinee. Posteriormente, se convocaría al Senado a aprobar la medida.

Unos 2,3 millones de catalanes, el equivalente al 43% del electorado de la región, participaron en el referendo. Las autoridades regionales señalaron que el 90% de los votos fueron a favor de la separación y declararon que los resultados son válidos. Los contrarios a la consulta señalaron que boicotearían la consulta.